miércoles, 28 de marzo de 2012

Cómo enfrentar el golpe de calor en un bebé

Los padres estamos en la obligación de reconocer cuando estamos ante un posible caso de golpe de calor, especialmente cuando los síntomas saltan a la vista y nuestro bebé se muestra aturdido, con la piel caliente y dolor de cabeza.

Hemos preparado algunas recomendaciones para frenar el golpe de calor en el bebé y evitar las consecuencias de su enfermedad.

Los golpes de calor se manifiestan generalmente en los niños pequeños que suelen estar expuestos a una temperatura superior. El entorno de vida es un factor importante para el desarrollo de nuestros niños, por lo que exponerlos a un hábitat completamente diferente y caluroso puede resultar un riesgo constante.

Los principales síntomas del golpe de calor se reflejan con notoriedad con el niño se muestra aturdido, la piel se calienta y las venas se hinchan más de lo normal. La temperatura corporal del bebé también registra un índice mayor de calentura (hasta 39 grados), lo que en cualquier momento podría provocar un desmayo.

Es necesario actuar de forma inmediata cuando nuestro bebé padece de un golpe de calor, pero sobre todo es importante mantener la calma y centrar nuestra atención en los próximos movimientos que haremos. El primer paso es buscar un ambiente fresco y ventilado, así como rehidratar al bebé por la vía oral.

Los paños húmedos relajan las zonas del cuerpo con mayor temperatura (nuca, muñecas, vientre, frente), mientras que los pies se deben colocar en el suelo para abanicarle y ayudar en la transpiración. Aunque se presenten mejoras al poco tiempo, siempre es bueno recurrir a la asistencia de un especialista.

Via : http://www.blogmedicina.com/

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